Juan José Juliá es 4ta generación de una familia migrante italo-española que se radicó en el Valle de Limarí en el siglo XIX, es un apasionado del vino y la buena mesa, viajó por el mundo movido por esa pasión y después de una temporada en Toscana, regresó a su ciudad y abrió este restaurante en 2017 en una linda casona antigua del centro. Allí bajo un árbol de Lúcumo disfruté sin duda del más plácido y delicioso almuerzo que tuve en mi viaje.